Smartphone, o el emblema de la globalización

Google-Earth-02

Desde los albores del siglo XXI se ha podido escuchar en innumerables ocasiones la misma pregunta: ¿cuál es la invención más emblemática de este nuevo siglo? La mayoría de las personas dividían su respuesta en dos productos: internet y el teléfono móvil. El paso de los años está demostrando la validez de esa respuesta: ambos útiles se han convertido en elementos básicos en la vida de cualquier ser humano, a lo largo y ancho del planeta. Es importante recalcar esta última parte de la frase, ya que pese al restringido acceso de la globalización en zonas como África, la información sí que ha conseguido llegar a todos los rincones del continente. Uno de los últimos ejemplos es M-Pesa, un sistema crecientemente popular que permite a los africanos enviar y recibir dinero a través de sucursales de dicha empresa localizadas en todo el mundo. El mecanismo consiste en intercambiar dinero por un código canjeable en cualquier sucursal. El código se envía por SMS a nuestro conocido situado al otro lado del planeta, que procederá a canejarlo a cambio de dinero. De este modo, los africanos realizan transferencias desde cualquier parte del mundo sin que el FMI ni los gobiernos de sus respectivos países adviertan el intercambio.

Además de este ejemplo de innovación africana (el cual demuestra que los africanos no necesitan de nuestras limosnas para generar riqueza y crecimiento), la validez de la respuesta está siendo demostrada por el auge de los smartphones. Esta última generación de teléfonos móviles ha irrumpido con fuerza en el mercado tecnológico global ya que fusiona la idea de teléfono con la de internet, de tal forma que los usuarios pueden acceder a la red desde cualquier lugar y en cualquier momento a un precio barato. El smartphone es el mayor exponente del fenómeno de la globalización tanto en su consumo como en su producción: por un lado, ofrece comunicación constante, instantánea, barata y global; por otro, su producción puede ser realizada con capital sueco, tecnología americana, piezas provenientes de Corea, China, Francia o Japón y ensambladas por trabajadores hispanohablantes para, al cabo, vender el producto final en todo el mundo. Por ello, se ha definido el fenómeno de la globalización como el libre movimiento internacional de cinco factores: capital, tecnología, información, comercio y trabajo.

Pese a todo, la globalización no es un resultado sino un proceso. Así, multitud de ejemplos nos advierten de las limitaciones que sufre. Por ejemplo, el control de la inmigración es cada vez mayor, sobre todo si se compara con el de hace cincuenta o cien años, cuando prácticamente cualquier persona podía emigrar a otro país buscando mejores condiciones de vida. Las barreras comerciales tampoco permiten la internacionalización del comercio, ya que cada día se destinan más de 1.000 millones de euros del erario público a subvencionar los productos agrícolas y textiles europeos a costa de cercenar las exportaciones africanas. Estos hechos no sólo limitan la globalización en el Tercer Mundo sino que causan muchos de los problemas que hoy día sufre esa región del planeta. Además, las trabas a la mundialización no sólo vienen de los países occidentales ya que muchos países pobres impiden inversiones extranjeras o prohíben que los inmigrantes sean propietarios de empresas. Pese a haber sido demostrado en innumerables ocasiones que la globalización es favorable económicamente para los países que la adoptan, también conlleva riesgos y pérdidas para sus habitantes, que ven cómo la apertura a los mercados daña a los productores locales. La ausencia de compensaciones por parte de los gobiernos para que esos productores puedan encontrar trabajos alternativos es la que acaba generando manifestaciones, quema de contenedores y guerras callejeras contra la policía, lo que finalmente causa la introducción de políticas proteccionistas que obligan a los consumidores a pagar precios elevadísimos y, en definitiva, a no poder salir de la miseria en la que viven.

Muchos críticos de la globalización se han apoyado en estos hechos para lanzar su crítica al proceso, creando movimientos antiglobalización (o, en su eufemismo, “altermundialización”). En general, su oposición no es tanto a la reducción del coste de las comunicaciones y del transporte sino a la gran unificación de los mercados que conlleva el proceso globalizatorio. Al tratarse de una cuestión ideológica, no resulta nada fácil convencer con argumentos a los críticos de la globalización ya que su disgusto hacia a ella proviene de una comprensión e interpretación diferente de los conceptos socioeconómicos básicos del capitalismo liberal. Sin embargo, el smartphone, artilugio que utilizan tanto los defensores como los críticos de la globalización (los cuales, no lo olvidemos, organizan sus movimientos contra las reuniones del Banco Mundial o del FMI a través de las redes sociales), es útil para demostrar que el progreso económico y social producido por la globalización implica un mayor grado de autonomía personal; que, en general, conlleva un enriquecimiento de las relaciones sociales y un mayor empoderamiento social (“social empowerment”, en inglés); que los mercados no son un ente abstracto ajeno a nosotros sino, al contrario, cada persona con un euro en su cuenta corriente; y que, en definitiva, pese a no ser la panacea y requerir de un control social para su correcto desarrollo, la globalización puede ayudar a cualquier país a enriquecerse siempre que se tengan en su debida cuenta los problemas y los cambios que trae consigo; los cuales, si no son tratados a tiempo, pueden convertir el milagro en la mayor de las crisis.

Alejandro Lázcoz Uceda

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: